Unas semana atrás el ex-gobernador de
Florida anunció formalmente sus intenciones de participar en la próxima
contienda electoral estadounidense; Jeb Bush quien fue gobernador entre 1999 y
2007 decide emprender esta carrera para ofrecer un rostro conocido y menos
extremista que algunos de los otros candidatos de su partido, como gobernador
lo hizo bien, como prueba de esto está su reelección, como político se ha
mantenido al margen de grandes polémicas que en estos días están rodeando a los
republicanos, sin embargo este candidato no escapa a las críticas, la más
importante que sin duda se nos viene a la mente es la de su apellido, cosa que
por supuesto no puede ocultar, Jeb proviene de una familia con una historia
política bastante larga, la más reciente escrita por su hermano el
ex-presidente George W. Bush quien dejó el cargo con un índice de popularidad
de los más bajos en la historia, una de sus acciones infames fue la guerra en
Iraq, emprendida bajo sospechas de la existencia de armas nucleares en ese
territorio que nunca pudieron ser comprobadas y también eventos como la debacle
económica al finalizar su mandato, es por esto que en este caso el apellido le
puede pesar bastante a este pre-candidato, pero si nos vamos más atrás George
Bush padre tuvo una aceptación bastante alta durante su periodo como presidente
y siempre ha tenido fama de ser un buen político asumiendo diferentes cargos a
lo largo de su carrera, esto nos da dos percepciones distintas bajo un mismo
apellido. La memoria del votante puede ser corta y dejar el pasado a un lado y sin duda las acciones de su hermano todavía son las que repercuten en la
actualidad, por consiguiente le corresponde a Jeb dar los pasos hacia la
dirección correcta en venidera campaña.